Una noticia de Entorno Inteligente, publicada el 21 de Julio.
Alicia Torres Rivero, jueza 13 de Control de Caracas, notificó ayer el haber sido removida de su cargo por la Comisión Judicial del Tribunal Supremo de Justicia, gracias a sus recientes declaraciones sobre el caso que involucra al presidente de Globovisión, Guillermo Zuloaga y a la empresa automotriz Toyo Club.
Como se recordará, Torres Rivero ofreció la semana pasada unas declaraciones en donde indicaba que fue presionada por la presidenta del circuito judicial de Caracas, Venicce Blanco, para que firmara las medidas de prohibición de salida del país en contra de los Zuloaga y otros directivos de Toyo Club.
Durante su manifestación pública, Torres Rivero acusó directamente a la presidenta del circuito judicial de hostigamiento y recalcó que la hacía responsable de cualquier hecho que pudiese ocurrirle, ya que temía por su vida.
Este lunes la jueza recibió el oficio en donde le notificaban que había sido removida de su cargo. “Recibí el oficio ahorita porque fui a la comisión judicial y voy a ejercer mis recursos y voy a ir a la Fiscalía a poner la denuncia. El oficio dice que dejaron sin efecto mi designación como jueza provisoria”.
“Los magistrados están mal informados, no puede ser que una sola persona maneje todo el sistema judicial venezolano. Tengo un voto de confianza con los magistrados. No soy política, soy independiente, no soy ni de la oposición, ni conozco a nadie, ni tengo presiones, la que me presionó fue Venicce Blanco. Eso fue un abuso lo que ella hizo”, dijo Torres.
Destacó que su reposo no fue recibido por la presidenta del circuito y agregó que ya le nombraron un sustituto el cual ya está en su despacho, comparando su situación con lo ocurrido al presidente de Honduras, Manuel Zelaya. “Lo que me dio esta gente fue un Zelayazo”.
Denunció nuevamente un acoso por parte de la presidenta del Circuito Judicial y su padre, el también abogado Arturo Torres fue enfático al decir que su hija no firmó las medidas en contra del presidente de Globovisión y los directivos de Toyo Club. “Es un atropello, un hostigamiento. Podríamos decir en forma jocosa que el asunto de los carros del señor Zuloaga y demás parece que lo está pagando la hija mía que no tiene nada que ver con los Zuloaga”.